Guía de salud: Vivir con diabetes: todo lo importante sobre la enfermedad
Prevalencia y tipos de diabetes
La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica muy extendida que se caracteriza por unos niveles crónicamente elevados de glucosa en sangre. En Alemania, alrededor de 7,5 millones de personas padecen diabetes, de las cuales aproximadamente el 10 % padece diabetes tipo 1 y alrededor del 90 % padece diabetes tipo 2. La diabetes mellitus, en particular la diabetes tipo II, se ha convertido en una enfermedad muy extendida en muchos países, incluida Alemania. Según la Federación Internacional de Diabetes (IDF), más de 463 millones de personas en todo el mundo padecen diabetes, y el número de afectados aumenta constantemente.
Costes en Alemania
La diabetes supone una carga financiera considerable para el sistema sanitario. En Alemania, los costes totales derivados de la diabetes se han estimado en unos 35 000 millones de euros al año. Esta cifra se compone de costes directos e indirectos:
- Costes directos: según las estimaciones, los costes directos ascienden a unos 21 000 millones de euros al año. Estos incluyen los gastos en medicamentos, la asistencia médica y el tratamiento de las complicaciones de la diabetes.
- Costes indirectos: Los costes indirectos se estiman en unos 14 000 millones de euros al año. Entre ellos se incluyen las pérdidas de productividad, los costes de cuidados y las consecuencias económicas derivadas de la muerte prematura.

Distinción entre diabetes tipo I y tipo II
La diabetes mellitus abarca diversos cuadros clínicos, siendo los tipos I y II las formas más frecuentes. Aunque ambas formas se caracterizan por unos niveles crónicamente elevados de glucosa en sangre, difieren considerablemente en cuanto a sus causas, fisiopatología, prevalencia y tratamiento.
Diabetes tipo I
Causas:
- Enfermedad autoinmune: la diabetes tipo I está provocada por una reacción autoinmune en la que el sistema inmunitario ataca y destruye las células beta del páncreas, responsables de la producción de insulina.
- Predisposición genética: Existe un componente genético que aumenta el riesgo de padecer diabetes tipo I. Determinados genes, como el HLA-DR3 y el HLA-DR4, están asociados a un mayor riesgo.
- Factores ambientales: Las infecciones víricas u otros factores ambientales podrían actuar como desencadenantes de la reacción autoinmune.
Factores de riesgo:
- Antecedentes familiares
- Determinados marcadores genéticos
- Posibles infecciones víricas durante la infancia
Síntomas:
- Aparición rápida de los síntomas
- Sensación intensa de sed
- Micción frecuente
- Pérdida de peso a pesar de una ingesta de alimentos normal o aumentada
- Cansancio y debilidad
- Visión borrosa
Fisiopatología:
- Deficiencia de insulina: debido a la destrucción de las células beta, no se produce insulina o se produce en cantidades muy reducidas.
- Dependencia del tratamiento con insulina: los pacientes dependen de un tratamiento con insulina de por vida para controlar los niveles de glucosa en sangre.
Tratamiento:
- Tratamiento con insulina: varias inyecciones diarias de insulina o el uso de una bomba de insulina.
- Control de la glucemia: seguimiento periódico de los niveles de glucosa en sangre.
- Cambios en la alimentación y actividad física como complemento de la terapia con insulina.
Diabetes tipo II
Causas:
- Resistencia a la insulina: las células del organismo dejan de responder adecuadamente a la insulina, lo que provoca un aumento del nivel de glucosa en sangre.
- Aumento de la producción de insulina: el páncreas intenta compensar el aumento de la glucemia mediante una mayor producción de insulina, lo que, a largo plazo, provoca el agotamiento de las células beta.
- Factores relacionados con el estilo de vida: el sobrepeso, la falta de actividad física y una alimentación poco saludable son factores de riesgo fundamentales.
Factores de riesgo:
- Sobrepeso y obesidad
- Falta de actividad física
- Alimentación poco saludable
- Edad superior a 45 años
- Antecedentes familiares
- Hipertensión y niveles elevados de colesterol
Síntomas:
- Aparición gradual de los síntomas
- Cansancio y debilidad
- Micción frecuente
- Sensación de sed intensa
- Curación lenta de las heridas
- Sensación de entumecimiento u hormigueo en las manos o los pies
Fisiopatología:
- Resistencia a la insulina: las células del organismo se vuelven menos sensibles a la insulina.
- Déficit relativo de insulina: con el tiempo, el páncreas no puede producir suficiente insulina para cubrir el aumento de la demanda.
Tratamiento:
- Cambios en el estilo de vida: pérdida de peso, cambios en la alimentación y aumento de la actividad física.
- Antidiabéticos orales: medicamentos como la metformina ayudan a reducir los niveles de glucosa en sangre.
- Tratamiento con insulina: En casos avanzados de la enfermedad, puede ser necesario un tratamiento con insulina.
- Medición periódica de la glucemia: para supervisar y controlar los niveles de glucosa en sangre.

Tipos poco frecuentes de diabetes:
Diabetes gestacional (diabetes del embarazo)
Causas:
- Cambios hormonales: durante el embarazo, el organismo produce más hormonas que favorecen el desarrollo del bebé. Sin embargo, algunas de estas hormonas, como el lactógeno placentario humano (hPL) y la progesterona, pueden bloquear la acción de la insulina, lo que se conoce como resistencia a la insulina.
- Resistencia a la insulina: Para satisfacer las necesidades del bebé en crecimiento, el organismo de la madre debe producir más insulina. En algunas mujeres, el páncreas no es capaz de producir la insulina suficiente para cubrir el aumento de la demanda, lo que provoca un aumento de los niveles de glucosa en sangre.
Factores de riesgo:
- Sobrepeso y obesidad: las mujeres con sobrepeso antes del embarazo tienen un mayor riesgo de padecer diabetes gestacional.
- Antecedentes familiares: la predisposición genética también influye. Las mujeres cuyos familiares cercanos padecen diabetes tienen un mayor riesgo.
- Edad: Las mujeres embarazadas de más edad (mayores de 25 años) presentan un mayor riesgo.
- Diabetes gestacional previa: Las mujeres que han padecido diabetes gestacional en un embarazo anterior tienen un mayor riesgo de volver a padecerla.
- Origen étnico: algunos grupos étnicos, como las mujeres procedentes del sur y el este de Asia, África, el Caribe y Oriente Próximo, tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes gestacional.
Afectadas:
- Mujeres durante el embarazo. En Alemania, al menos 45 000 mujeres desarrollan diabetes gestacional cada año. Este trastorno metabólico, que aparece por primera vez durante el embarazo, se cuenta entre las complicaciones más frecuentes del embarazo. El número de afectadas lleva años aumentando de forma continua. Esto se debe, en parte, a un número cada vez mayor de embarazadas con sobrepeso, pero también a la mejora de los métodos de cribado, que dan lugar a un diagnóstico más frecuente
Tratamiento
El tratamiento depende siempre de la causa y la gravedad de la enfermedad, y debe considerarse siempre de forma individualizada.
Cambios en la alimentación:
- Una alimentación sana y equilibrada es fundamental. Las embarazadas deben tomar varias comidas pequeñas al día para mantener estable el nivel de glucosa en sangre.
- Reducción del consumo de alimentos azucarados y de hidratos de carbono de absorción rápida, en favor de los ricos en fibra y de los hidratos de carbono complejos.
- Los nutricionistas o los diabetólogos pueden ofrecer recomendaciones sobre planes de alimentación específicos.
Actividad física:
- La actividad física regular ayuda a reducir los niveles de glucosa en sangre y a mejorar la sensibilidad a la insulina.
- A menudo se recomiendan ejercicios de intensidad ligera a moderada, como caminar, nadar o gimnasia específica para el embarazo.
Autocontrol de la glucemia:
- Es necesario realizar controles periódicos de los niveles de glucemia con un medidor de glucemia para supervisar la eficacia del tratamiento y realizar los ajustes necesarios.
- Por lo general, los valores se miden antes y después de las comidas, así como antes de acostarse
Tratamiento con insulina:
- Si los cambios en la dieta y la actividad física no son suficientes para controlar los niveles de glucemia, puede ser necesario recurrir a la terapia con insulina.
- La insulina se administra normalmente mediante inyecciones. La dosis y la frecuencia dependen de los valores individuales de glucemia.
Seguimiento médico periódico:
- Es importante acudir con frecuencia al médico para supervisar la salud de la madre y del bebé.
- Pueden ser necesarias ecografías y otras pruebas para supervisar el crecimiento y el desarrollo del bebé y detectar posibles complicaciones.
Tras el parto, los niveles de glucosa en sangre vuelven a normalizarse en la mayoría de las mujeres. No obstante, es importante controlar regularmente la glucemia después del parto, ya que existe un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 más adelante en la vida.
Tipos específicos de diabetes:
- LADA (diabetes autoinmune latente en adultos): una forma de diabetes autoinmune de evolución lenta que se diagnostica con frecuencia en adultos.
- MODY (diabetes de inicio en la madurez en jóvenes): una forma poco frecuente de diabetes de origen genético que se manifiesta a una edad temprana.
Cada tipo de diabetes requiere una estrategia de tratamiento individualizada, basada en las necesidades específicas y el estado de salud de las personas afectadas.

Resumen
| Característica | Diabetes tipo I | Diabetes tipo II |
| Causas | Enfermedad autoinmune, factores genéticos, factores ambientales | Resistencia a la insulina, factores genéticos, factores relacionados con el estilo de vida |
| Factores de riesgo | Antecedentes familiares, marcadores genéticos, infecciones víricas | Sobrepeso, sedentarismo, alimentación poco saludable, edad, antecedentes familiares |
| Síntomas | Aparición repentina, sed intensa, micción frecuente, pérdida de peso | Aparición gradual, cansancio, micción frecuente, cicatrización lenta de las heridas |
| Fisiopatología | Deficiencia de insulina, destrucción de las células beta | Resistencia a la insulina, déficit relativo de insulina |
| Tratamiento | Tratamiento con insulina, control de la glucemia, cambios en la dieta | Cambios en el estilo de vida, fármacos antidiabéticos orales, tratamiento con insulina, control de la glucemia |
La diabetes tipo I y la diabetes tipo II requieren enfoques distintos en cuanto a prevención y tratamiento. Mientras que la diabetes tipo I no se puede prevenir, en el caso de la diabetes tipo II, la prevención y los cambios en el estilo de vida desempeñan un papel decisivo. Ambos tipos requieren un seguimiento y un control minuciosos para evitar complicaciones y mantener la calidad de vida.

La prevención de la diabetes tipo II como factor decisivo: prevención primaria, secundaria y terciaria
La prevención de la diabetes tipo II abarca diversas medidas que se dividen en tres categorías: prevención primaria, secundaria y terciaria. Estas medidas tienen por objeto prevenir la aparición de la enfermedad, fomentar su detección precoz y mejorar el tratamiento y el control de la misma.
Prevención primaria
| Medida | Objetivo | Ejemplos |
| Cambio en los hábitos alimenticios | Mejora de los hábitos alimenticios | Fomento de una alimentación rica en fibra y baja en azúcares, reducción del consumo de grasas saturadas y trans, aumento del consumo de fruta, verdura y productos integrales |
| Actividad física | Fomento de un estilo de vida activo | Al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana; integración de la actividad física en la vida cotidiana (por ejemplo, subir escaleras, caminar) |
| Control del peso | Reducción del sobrepeso y la obesidad | Asesoramiento y apoyo para la pérdida de peso, programas de cambio de hábitos y asesoramiento nutricional |
| Sensibilización y educación | Sensibilización sobre los riesgos de la diabetes | Campañas de sensibilización sobre la diabetes, sesiones formativas en colegios, municipios y lugares de trabajo |
| Dejar de fumar | Reducción del riesgo mediante el abandono del tabaco | Programas para dejar de fumar, apoyo y asesoramiento a los fumadores |
Prevención secundaria
| Medida | Objetivo | Ejemplos |
| Detección precoz y cribado | Diagnóstico precoz de la prediabetes y la diabetes | Pruebas periódicas de glucemia en personas de riesgo, las denominadas pruebas de HbA1c para controlar la glucemia a largo plazo |
| Revisiones médicas periódicas | Seguimiento del estado de salud | Revisiones médicas anuales, control de la glucemia, la tensión arterial y el colesterol |
| Intervenciones relacionadas con el estilo de vida | Prevención de la progresión de la prediabetes a la diabetes | Programas intensivos de estilo de vida para modificar la alimentación y la actividad física; asesoramiento y seguimiento personalizados por parte de expertos en nutrición y entrenadores físicos |
| Prevención farmacológica | Retraso o prevención del desarrollo de la diabetes | Prescripción de antidiabéticos y otros medicamentos para personas de alto riesgo |
Prevención terciaria
| Medida | Objetivo | Ejemplos |
| Tratamiento médico óptimo | Control de los niveles de glucemia y prevención de complicaciones | Ajuste de la medicación (p. ej., insulina, antidiabéticos orales, medicación) Mediciones periódicas de la glucemia y controles de la HbA1c |
| Tratamiento de las enfermedades concomitantes | Reducción del riesgo de complicaciones | Tratamiento de la hipertensión, la dislipidemia y otras enfermedades concomitantes; revisiones periódicas (p. ej., oftalmológicas y renales) |
| Formación del paciente y autocontrol | Fomento de la autonomía y la responsabilidad personal | Programas de formación sobre la diabetes, formación en la medición de la glucemia, la administración de insulina y la planificación nutricional |
| Apoyo psicosocial | Apoyo para afrontar la enfermedad | Asesoramiento y apoyo psicológico, grupos de autoayuda y apoyo entre iguales |
| Fomento de un estilo de vida saludable | Mejora de la salud a largo plazo | Mantenimiento de hábitos alimenticios y de actividad física saludables, seguimiento médico regular y atención de seguimiento |
La prevención de la diabetes tipo II requiere un enfoque integral y coordinado que actúe en todos los niveles: primario, secundario y terciario. Mediante una combinación de educación sanitaria, diagnóstico precoz, seguimiento continuo e intervenciones específicas, se puede reducir considerablemente el riesgo de desarrollar y de que la diabetes progrese.

Tratamiento de la diabetes tipo I y tipo II
El tratamiento de la diabetes varía en función del tipo de enfermedad, si bien el objetivo principal consiste en mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de los límites normales y evitar complicaciones. A continuación se exponen los principales enfoques para el tratamiento de la diabetes tipo I y tipo II:
Tratamiento de la diabetes tipo I
Terapia con insulina
- Inyecciones diarias de insulina: las personas con diabetes tipo I deben inyectarse insulina a diario, ya que su organismo no produce insulina. Existen diferentes tipos de insulina (de acción rápida, de acción corta, de acción prolongada e insulina mixta), que se combinan según las necesidades.
- Bombas de insulina: estos dispositivos administran insulina de forma continua y, si es necesario, pueden administrar una dosis adicional (bolo) antes de las comidas.
Control de la glucemia
- Medición periódica de la glucemia: es necesario realizar varias mediciones al día para controlar los niveles de glucosa en sangre y ajustar la dosis de insulina.
- Sistemas de monitorización continua de la glucosa (CGM): Estos dispositivos miden de forma continua el nivel de glucosa en los tejidos y pueden activar alarmas cuando los valores son demasiado altos o demasiado bajos.
Cambios en la alimentación
- Recuento de hidratos de carbono: los pacientes aprenden a calcular la ingesta de hidratos de carbono para ajustar la dosis de insulina en consecuencia.
- Dieta equilibrada: una alimentación sana y equilibrada ayuda a mantener estables los niveles de glucosa en sangre y a favorecer una salud óptima.
Actividad física
- Ejercicio físico regular: la actividad física mejora la sensibilidad a la insulina y ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre.
Formación y autocontrol
- Programas de formación sobre la diabetes: Estos programas ayudan a los pacientes a comprender y gestionar mejor su enfermedad.

Tratamiento de la diabetes tipo II
Cambios en el estilo de vida
- Control del peso: perder peso puede mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir los niveles de glucosa en sangre.
- Alimentación saludable: una dieta rica en fibra y baja en azúcares y grasas ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre.
- Actividad física: el ejercicio regular mejora la sensibilidad a la insulina y favorece la pérdida de peso.
Tratamiento farmacológico
- Antidiabéticos orales: medicamentos como la metformina, las sulfonilureas, las gliptinas y los inhibidores de SGLT2 ayudan a reducir los niveles de glucosa en sangre.
- Medicamentos inyectables no basados en insulina: los agonistas del receptor del GLP-1 pueden aumentar la secreción de insulina y reducir la sensación de hambre.
- Tratamiento con insulina: en estadios avanzados, la insulina puede ser necesaria incluso en la diabetes tipo II.
Control de la glucemia
- Medición periódica de la glucemia: las mediciones frecuentes ayudan a supervisar los niveles de glucemia y a ajustar el tratamiento.
- Prueba de HbA1c: esta prueba mide la glucemia media de los últimos 2-3 meses y ayuda a evaluar el control glucémico a largo plazo.
Tratamiento de las enfermedades asociadas
- Control de la presión arterial: la hipertensión arterial suele tratarse con medicamentos para reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
- Reducción del colesterol: Se pueden utilizar estatinas y otros medicamentos para reducir los niveles de colesterol.
Formación y autocontrol
- Programas de formación sobre la diabetes: Estos programas ofrecen información y apoyo para afrontar mejor el día a día con la diabetes.

Alimentación en la diabetes tipo II
Una alimentación adecuada desempeña un papel fundamental en el control de la diabetes tipo II. Una dieta equilibrada y saludable puede ayudar a estabilizar los niveles de glucemia, a perder peso y a reducir el riesgo de complicaciones. A continuación se exponen algunos principios básicos y recomendaciones sobre la alimentación en la diabetes tipo II.
Hidratos de carbono
Los hidratos de carbono son los que más influyen en los niveles de glucosa en sangre. Por ello, es importante elegir los tipos adecuados de hidratos de carbono:
- Productos integrales: el pan integral, la pasta integral, el arroz integral y los copos de avena contienen fibra, que retrasa el aumento de la glucemia.
- Verduras y legumbres: verduras como el brócoli, las espinacas y las alubias son ricas en fibra y tienen un impacto reducido en la glucemia.
- Fruta: la fruta contiene azúcares naturales, por lo que debe consumirse con moderación. Opte por las bayas, las manzanas y las peras, que tienen un índice glucémico más bajo.
El índice glucémico (IG) es una medida que indica la rapidez y la intensidad con la que un alimento que contiene hidratos de carbono hace que aumente el nivel de azúcar en sangre tras su consumo. Los alimentos con un IG alto elevan el nivel de azúcar en sangre de forma rápida y pronunciada, mientras que los alimentos con un IG bajo lo hacen de forma más lenta y uniforme. El IG ayuda a tomar decisiones más saludables a la hora de elegir los alimentos, especialmente para las personas con diabetes.
Reduzca el consumo de azúcar y de hidratos de carbono refinados
Evite los alimentos y bebidas que contengan azúcar o hidratos de carbono refinados:
- Dulces y repostería: las tartas, las galletas y los dulces suelen ser ricos en azúcar y en calorías vacías.
- Bebidas azucaradas: los refrescos, los zumos de frutas y los tés azucarados pueden elevar rápidamente el nivel de azúcar en sangre.
- Pan blanco y pasta: estos alimentos contienen poca fibra y provocan picos rápidos de glucemia.
Incorpore grasas saludables
Las grasas saludables pueden contribuir a estabilizar los niveles de glucosa en sangre y a reducir el riesgo cardiovascular:
- Grasas insaturadas: los frutos secos, las semillas, los aguacates, el aceite de oliva y pescados como el salmón y la caballa contienen grasas insaturadas saludables.
- Evite las grasas saturadas y trans: reduzca el consumo de carne roja, mantequilla, productos lácteos ricos en grasa y alimentos procesados que contengan grasas trans.
Incorpore fuentes de proteínas
Las proteínas ayudan a mantener estables los niveles de glucosa en sangre y favorecen la sensación de saciedad:
- Carne magra y aves: pollo sin piel, carne magra de vacuno y de cerdo.
- Pescado y marisco: ricos en ácidos grasos omega-3, que tienen un efecto antiinflamatorio.
- Fuentes de proteínas vegetales: el tofu, el tempeh, las lentejas y las alubias son buenas alternativas vegetales.
Controlar las raciones
El control de las raciones es fundamental para evitar comer en exceso y los picos de glucemia asociados a ello:
- Utilizar platos más pequeños: esto puede ayudar a controlar el tamaño de las raciones.
- Comidas regulares: tres comidas principales y entre dos y tres tentempiés saludables al día pueden ayudar a mantener estable el nivel de glucosa en sangre.
- Comer con atención: Coma despacio y preste atención a la sensación de saciedad para evitar comer en exceso.
Asegurar una hidratación adecuada
Una hidratación adecuada es importante para favorecer el metabolismo:
- Agua: la mejor opción para mantenerse hidratado, unos 30-40 ml por kg (siempre que no exista ninguna otra afección)
- Bebidas sin azúcar: los tés de frutas sin azúcar y el café sin azúcar añadido también son buenas opciones
Consuma alcohol con moderación
El alcohol puede influir en los niveles de glucosa en sangre y debe consumirse con moderación:
- Opte por vinos secos y cervezas ligeras: estos contienen menos azúcar que los vinos dulces y las bebidas alcohólicas fuertes.
- Consúmase con precaución: el alcohol, en combinación con los medicamentos para la diabetes, puede reducir considerablemente los niveles de glucosa en sangre.
Una alimentación equilibrada es la clave para controlar con éxito la diabetes tipo II. Mediante la elección de los alimentos adecuados y el control del tamaño de las raciones, las personas afectadas pueden regular mejor sus niveles de glucemia, controlar su peso y reducir el riesgo de complicaciones. Combinada con ejercicio físico regular y seguimiento médico, una alimentación saludable puede contribuir de manera significativa a mejorar la calidad de vida.

Instrucciones para la medición autónoma de la glucemia en la diabetes
La medición autónoma de la glucemia es un componente importante del autocontrol de la diabetes. A continuación le ofrecemos una guía paso a paso sobre cómo medir su glucemia en casa de forma segura y precisa.
Materiales necesarios
- Medidor de glucemia
- Tiras reactivas (compatibles con su medidor)
- Dispositivo de punción con lancetas
- Toallitas con alcohol o agua y jabón
- Bastoncillos de algodón o gasa estéril
- Diario o aplicación para registrar los resultados de las mediciones
Instrucciones paso a paso
1. Preparación
- Lávese las manos: lávese bien las manos con agua tibia y jabón para eliminar cualquier impureza que pudiera alterar el resultado de la medición. Séquese bien las manos.
- Prepare los materiales: Asegúrese de tener a mano todos los materiales necesarios.
2. Preparación del medidor
- Inserte la tira reactiva: introduzca una tira reactiva nueva en el medidor. Por lo general, el dispositivo se enciende automáticamente en cuanto se inserta la tira reactiva.
- Prepare el dispositivo de punción: inserte una lanceta nueva en el dispositivo de punción y ajuste la profundidad de punción. Dependiendo del tipo de piel, puede ser necesaria una profundidad diferente.
3. Medir la glucemia
- Desinfectar el dedo: elija la yema de un dedo (preferiblemente el lateral) y desinfecte la zona con un bastoncillo con alcohol. Deje que la zona se seque antes de realizar la punción.
- Realice la punción: presione firmemente el dispositivo de punción contra la yema del dedo y accione la lanceta para obtener una gota de sangre.
- Obtener sangre: si es necesario, masajee ligeramente el dedo para obtener una gota de sangre lo suficientemente grande. Toque la gota de sangre con la punta de la tira reactiva para que la sangre sea absorbida por ella.
4. Lectura del resultado
- Esperar el resultado: el medidor muestra el resultado de la medición al cabo de unos segundos. Anote el valor de glucemia medido en su diario o introdúzcalo en una aplicación para realizar un seguimiento de los valores e identificar tendencias.
5. Cuidados posteriores
- Hemostasia: presione un bastoncillo de algodón o una gasa estéril sobre el punto de punción para detener el sangrado.
- Eliminación: Deseche la lanceta usada en un contenedor especial para objetos punzantes (p. ej., un contenedor para agujas) y la tira reactiva usada en la basura doméstica.
6. Documentación
- Anote los valores: documente el valor de glucemia medido, la fecha y la hora. Anote también circunstancias especiales, como comidas, actividad física o estrés, que puedan influir en los valores.
Consejos para obtener resultados precisos
- Cambie la lanceta con regularidad: utilice una lanceta nueva para cada medición, a fin de minimizar el dolor y el riesgo de infecciones.
- Almacene correctamente las tiras reactivas: guarde las tiras reactivas según las instrucciones del fabricante y preste atención a la fecha de caducidad.
- Calibre su medidor: algunos dispositivos deben calibrarse periódicamente. Siga las instrucciones del fabricante.
- Mida la glucemia en diferentes momentos: mida su glucemia a distintas horas del día (antes de las comidas, dos horas después de las comidas, antes de acostarse) para obtener una visión completa de su control glucémico.
Evite los errores más comunes
- Cantidad de sangre insuficiente: asegúrese de utilizar suficiente sangre para la tira reactiva, a fin de evitar mediciones erróneas.
- Dedos sucios: Lávese siempre bien las manos antes de realizar la medición para evitar la contaminación.
- Mediciones irregulares: Realice las mediciones de forma regular y sistemática para obtener datos fiables.
La medición autónoma de la glucemia es una parte importante del autocontrol de la diabetes y le ayuda a mantener bajo control sus niveles de glucemia y, en caso necesario, a tomar medidas a tiempo. Consulte periódicamente a su médico o a su especialista en diabetes para comentar los resultados y ajustar su tratamiento en consecuencia.

Instrucciones para la autoinyección de insulina en la diabetes
La autoinyección de insulina es una parte importante del control de la diabetes, especialmente para las personas con diabetes tipo I y diabetes tipo II en fase avanzada. A continuación le ofrecemos unas instrucciones paso a paso sobre cómo inyectarse insulina de forma segura y correcta.
Materiales necesarios
- Pluma de insulina o jeringa de insulina (según la prescripción)
- Ampolla o cartucho de insulina (compatible con la pluma o la jeringa)
- Toallitas con alcohol o agua y jabón
- Agujas (compatibles con la pluma o la jeringuilla)
- Un contenedor para la eliminación segura de las agujas
Instrucciones paso a paso
1. Preparación
- Lávese las manos: lávese bien las manos con agua tibia y jabón. Séquese bien las manos.
- Prepare los materiales: asegúrese de tener a mano todos los materiales necesarios.
2. Preparar la insulina
- Mezcle la insulina (si es necesario): algunas insulinas deben mezclarse. Haga rodar suavemente el vial de insulina o la pluma entre las manos para mezclar la insulina. No lo agite.
- Compruebe la insulina: asegúrese de que la insulina sea transparente e incolora (a menos que se trate de una insulina turbia que deba mezclarse) y de que no haya caducado.
3. Elegir el lugar de la inyección
- Zonas adecuadas: Las zonas adecuadas para la inyección son el abdomen (a una distancia mínima de 5 cm del ombligo), la parte anterior de los muslos, las nalgas o la parte superior del brazo.
- Principio de rotación: cambie los puntos de inyección con regularidad para evitar la lipodistrofia (engrosamiento o adelgazamiento de la grasa subcutánea).
4. Preparar la inyección
- Preparación de la pluma o la jeringa: coloque una aguja nueva en la pluma o llene la jeringa con la cantidad necesaria de insulina.
- Pluma de insulina: enrosque una aguja nueva en la pluma y retire las capuchas protectoras.
- Jeringa de insulina: extraiga de la ampolla la cantidad de insulina prescrita y introdúzcala en la jeringa.
- Eliminar las burbujas de aire: Sostenga la pluma o la jeringa con la aguja hacia arriba, dé unos ligeros golpecitos para que las burbujas de aire suban y presione suavemente el extremo del émbolo hasta que salga una gota de insulina por la punta de la aguja.
5. Realice la inyección
- Desinfectar la piel: Desinfecte el lugar de la inyección con un algodón impregnado en alcohol y deje que se seque.
- Formar un pliegue en la piel: forme un pliegue en la piel con el pulgar y el índice en el lugar elegido para la inyección.
- Introducir la aguja: introduzca la aguja en la piel formando un ángulo de 90 grados (en personas más delgadas, en un ángulo de 45 grados).
- Inyecte la insulina: presione el émbolo de la pluma o de la jeringa de forma lenta y uniforme para inyectar la insulina. Mantenga la aguja en la piel durante unos 10 segundos después de la inyección para asegurarse de que se administra toda la insulina.
6. Cuidados posteriores
- Retirar la aguja: Retire la aguja de la piel y suelte el pliegue cutáneo.
- Hemostasia: Si sale sangre por el lugar de la inyección, presione ligeramente con un paño limpio o un bastoncillo de algodón.
- Eliminación de la aguja: Deseche la aguja usada de forma segura en un contenedor para agujas.
7. Documentación
- Anotar la dosis de insulina: Anote la dosis de insulina inyectada, la fecha, la hora y el lugar de la inyección en su diario o en una aplicación para el seguimiento de sus inyecciones de insulina.
Consejos para la inyección de insulina
- Cambio periódico de los puntos de inyección: evite inyectarse repetidamente en el mismo punto para prevenir alteraciones cutáneas.
- Almacenamiento adecuado de la insulina: guarde la insulina siguiendo las instrucciones del fabricante. Los viales o cartuchos de insulina abiertos pueden conservarse a temperatura ambiente, pero no deben exponerse a calor o frío extremos.
- Formación y práctica: Participe en un curso de formación para aprender la técnica y asegurarse de que realiza las inyecciones correctamente.
Evite los errores más comunes
- Desinfección insuficiente: Desinfecte siempre el lugar de la inyección para evitar infecciones.
- Burbujas de aire en la jeringa: elimine todas las burbujas de aire de la jeringa o de la pluma para garantizar la dosis correcta de insulina.
- Profundidad de inyección incorrecta: asegúrese de introducir la aguja en el ángulo adecuado para garantizar una inyección subcutánea (bajo la piel).
La autoinyección de insulina es un componente esencial del control de la diabetes. Con la técnica adecuada y la práctica regular, podrá administrarse sus dosis de insulina de forma segura y eficaz. Consulte periódicamente a su médico o a su especialista en diabetes para revisar su técnica de inyección y aclarar cualquier duda o inquietud que pueda tener.

Personas de contacto y puntos de referencia para la diabetes mellitus
El diagnóstico de diabetes puede generar muchas preguntas e incertidumbres. Es importante que las personas afectadas y sus familiares sepan a quién pueden acudir para recibir apoyo, información y atención médica. A continuación, se indican los principales puntos de contacto y centros de referencia para la diabetes:
Médico de cabecera
- Función: El médico de cabecera suele ser la primera persona a la que acudir ante la sospecha de diabetes o en caso de un diagnóstico ya establecido. Realiza los primeros exámenes y coordina el tratamiento posterior.
- Servicios: diagnóstico, revisiones periódicas, prescripción de medicamentos y derivaciones a especialistas.
Diabetólogo
- Función: un diabetólogo es un médico especialista en diabetes que cuenta con amplios conocimientos sobre el tratamiento y la atención de pacientes diabéticos.
- Servicios: Diagnóstico específico, planes terapéuticos individualizados, formación y asesoramiento sobre tratamientos con insulina y medicamentos, tratamiento de complicaciones.
Asesores y auxiliares en diabetes
- Función: Los asesores y auxiliares en diabetes prestan apoyo a los pacientes mediante formación y asesoramiento. Ayudan a mejorar el autocontrol y a afrontar el día a día con la diabetes.
- Servicios: Formación sobre la medición de la glucemia, asesoramiento nutricional, orientación sobre la terapia con insulina y apoyo para adaptar el estilo de vida.
Nutricionista
- Función: Un nutricionista ayuda a planificar una alimentación sana y equilibrada que mantenga estable el nivel de glucosa en sangre y reduzca el riesgo de complicaciones.
- Servicios: elaboración de planes nutricionales individualizados, asesoramiento sobre alimentación saludable y apoyo en el control del peso.
Clínicas especializadas y centros de diabetes
- Función: Las clínicas especializadas y los centros de diabetes ofrecen atención médica especializada y programas de formación integrales para personas con diabetes.
- Servicios: tratamiento hospitalario y ambulatorio, diagnóstico exhaustivo, ajustes terapéuticos y programas de formación.
Grupos de autoayuda y asociaciones de pacientes
- Función: Los grupos de autoayuda y las organizaciones de pacientes ofrecen apoyo, intercambio de experiencias e información a las personas con diabetes y a sus familiares.
- Servicios: reuniones periódicas, jornadas informativas, intercambio de experiencias, apoyo psicosocial.
Organizaciones importantes en Alemania
- Sociedad Alemana de Diabetes (DDG): Ofrece amplia información y apoya proyectos de investigación.
- DiabetesDE - Ayuda Alemana contra la Diabetes: defiende los intereses de las personas con diabetes y ofrece amplia información y apoyo.
- Grupos de autoayuda: en muchas ciudades y municipios existen grupos de autoayuda locales que organizan reuniones y sesiones informativas periódicas.
Farmacias
- Función: Las farmacias son un punto de referencia importante para la adquisición de medicamentos y productos de apoyo, así como para el asesoramiento sobre su uso adecuado.
- Servicios: Asesoramiento sobre medicamentos e insulina, suministro de medidores de glucemia y tiras reactivas, asesoramiento sobre vacunas.
Seguros médicos
- Función: Las aseguradoras médicas ofrecen apoyo en la cobertura de los gastos de medicamentos, productos de apoyo y cursos de formación.
- Servicios: información sobre los derechos a prestaciones, ayuda con la cobertura de los gastos y facilitación de programas específicos para la diabetes (por ejemplo, programas de gestión de la enfermedad).
Para hacer frente a la diabetes, es imprescindible contar con una red de distintos profesionales y organizaciones. Estos interlocutores y puntos de contacto ofrecen un apoyo integral, que abarca desde la atención médica hasta la formación, pasando por el apoyo psicosocial. Aproveche estos recursos para gestionar su salud de forma óptima y mejorar su calidad de vida.